En esta tarde tonta del día 1 de enero, recostada en el sofá y con el runruneo de la tele, no se me ocurre mejor idea que crear un nuevo blog. Tal vez sea cosa del efecto patada que todos los habitantes del planeta hemos querido dar al
amnus horribilis 2020. Quizás sea el único post, o no... De “RACAPI” tendría mucho que contar, pero nada comparable a esos mágicos instantes en que la realidad se amalgama con la bendita imaginación, dando lugar a situaciones cuasi reales, o completamente irreales...
Espero y deseo que los dioses, cada cuál con el suyo, sean benévolos y nos den tregua a tanto dolor, desamparo y tristeza.
Mañana será otro día...
© Racapi